EL MUÑECO DE MI MADRE
Mi mamá está loca y sé que algunas personas me odian por decirlo ahora, pero primero lee mi historia.
Mi madre no actuó como una madre normal porque sobrevivió a la muerte de mi hermano. Siempre cierra la puerta y habla, mira sola al techo, a veces sale y trae perros o gatos degollados, y me pregunto si ella los mató, la verdad es que sí.
Una vez, mi madre trajo un muñeco de tela, ese muñeco tenía la mitad de la cara quemada, mi madre tomó una foto de mi hermano muerto y la pego en la cara del muñeco, lo trataba como un niño le cantaba y le daba de comer, hasta lo bañaba.
Un día mi tía me vio, me tomó de la mano, me sacó de la casa, me llevó a una finca lejos de casa, me quedé con ella hasta los 18 años que regresé con mi madre. Llegué al mediodía pero me quedé con mi amigo de la infancia. Quién me dijo: "tu mamá no es la misma, la gente dice que escucha ruidos muy raros y hasta dicen que el bebé está mirando por la ventana". Rápidamente me dirigí a casa de mi madre. Estaba lleno de basura, perros muertos y podridos, muñecos de peluche colgados fuera de la casa.
Una vez dentro, todo estuvo bien excepto por unas cuantas fotos hechas jirones y un sofá cansado. Caminé hasta el segundo piso y las tablas crujían cada vez que las pisaba, comencé a gritarle a mi mamá pero estaba bien. Al acercarse a la puerta de la habitación, se escucha un grito de auxilio, mi mano aún en la perilla de la puerta, el miedo sacudió mi cuerpo mientras mis dientes no se detenían, sudada y sudaba, mientras los gritos se hacían más fuertes.
Mi mente comenzó a imaginar cosas, una de las cuales era mi madre en peligro, pero también mi madre en dolor.
Abrí la puerta y vomité por el olor a podrido que me golpeó la nariz, miré hacia arriba y vi al muñeco a los pies de mi madre. Ella cortaba su piel y se la ponía al muñeco de tela, mi madre levantó su rostro y la mitad de él estaba lleno de gusano.
Me quedé petrificado, trate de correr pero el miedo no me dejaba.
Créditos al autor.

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